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Farmacodinámica
Todas los estudios farmacodinámicos se realizaron transcurridas 12 semanas de tratamiento (incluido el escalado de la dosis) en estado estacionario con 1 mg de semaglutida una vez a la semana.
Niveles de glucemia en ayunas y postprandiales
La semaglutida reduce la concentración de glucosa en ayunas y la concentración de glucosa posprandial. En pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2), el tratamiento con semaglutida 1 mg logró reducciones de la glucosa en términos de cambio absoluto con respecto al valor inicial (mmol/L) y de reducción relativa, en comparación con el placebo (%) para la glucosa en ayunas (1.6 mmol/L; reducción del 22 %), glucosa posprandial a las 2 horas (4.1 mmol/L; reducción del 37 %), concentración media de glucosa a las 24 horas (1.7 mmol/L; reducción del 22 %) y fluctuación de la glucosa posprandial durante 3 comidas (0.6–1.1 mmol/L), en comparación con el placebo. La semaglutida redujo la glucosa en ayunas después de la administración de la primera dosis.
Función de las células beta pancreáticas y secreción de insulina
La semaglutida mejora la función de las células beta pancreáticas. Tras la administración intravenosa directa de glucosa a pacientes con DM2, la semaglutida, en comparación con el placebo, mejoró la primera y la segunda fase de la respuesta insulínica con un aumento del triple y el doble, respectivamente, y aumentó la actividad secretora máxima de las células beta pancreáticas tras el ensayo de estimulación con arginina. Además, el tratamiento con semaglutida aumentó las concentraciones de insulina en ayunas en comparación con placebo.
Secreción de glucagón
La semaglutida reduce la concentración de glucagón en ayunas y la concentración de glucagón postprandial. En pacientes con diabetes tipo 2, en comparación con placebo, la semaglutida logró las siguientes reducciones relativas de glucagón: glucagón en ayunas (8–21 %), respuesta de glucagón posprandial (14–15 %) y concentración media de glucagón a las 24 horas (12 %).
Secreción de glucagón e insulina dependiente de la glucosa
La semaglutida disminuyó las concentraciones elevadas de glucosa en sangre mediante la estimulación de la secreción de insulina y la disminución de la secreción de glucagón de un modo dependiente de la glucosa. Con semaglutida, la tasa de secreción de insulina en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 fue comparable a la de los voluntarios sanos
Durante la hipoglucemia inducida, en comparación con placebo, la semaglutida no alteró las respuestas contrarreguladoras del aumento de glucagón y tampoco afectó a la disminución de péptido C en pacientes con diabetes mellitus tipo 2.
Vaciado gástrico
La semaglutida causó un ligero retraso del vaciamiento gástrico en la fase posprandial temprana, reduciendo así la velocidad a la que la glucosa aparece en la circulación.
Peso corporal y composición corporal
El tratamiento con semaglutida demostró una mayor reducción del peso corporal en comparación con los medicamentos de referencia ensayados (placebo, sitagliptina, exenatida de liberación prolongada (LP), dulaglutida e insulina glargina) (ver sección “Eficacia clínica y seguridad”). La pérdida de peso corporal durante el uso de semaglutida se asoció principalmente a la pérdida de tejido adiposo, que fue 3 veces superior a la pérdida de masa muscular.
Apetito, ingesta calórica y elecciones alimentarias
En comparación con placebo, la semaglutida redujo la ingesta calórica de 3 comidas consecutivas a voluntad en un 18–35 %. Esto se vio favorecido por una supresión del apetito inducida por la semaglutida en estado de ayunas así como en el posprandial, un mejor control de la ingesta y una disminución de la ansiedad por comer, especialmente alimentos ricos en grasas.
Lípidos en ayunas y postprandiales
En comparación con placebo, la semaglutida redujo las concentraciones de triglicéridos y colesterol de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) en ayunas en un 12 % y un 21 %, respectivamente. Los triglicéridos y colesterol VLDL posprandiales en respuesta a una comida rica en grasas se redujeron en >40 %.
Electrofisiología cardíaca (QTC)
El efecto de semaglutida en la repolarización cardíaca se evaluó en un exhaustivo estudio de QTC. La semaglutida en dosis superiores a las terapéuticas (de hasta 1.5 mg en estado estacionario) no prolongó el intervalo QT corregido.
Eficacia clínica y seguridad
Tanto la mejora del control glucémico como la reducción de la morbilidad y mortalidad cardiovasculares (CV) son una parte integral del tratamiento de la diabetes tipo 2.
La eficacia y seguridad de semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg se evaluaron en seis estudios clínicos (EC) aleatorizados y controlados de la fase IIIa. De estos, cinco EC tuvieron como objetivo principal evaluar el control glucémico, mientras que un EC evaluó los resultados cardiovasculares. Adicionalmente, se llevaron a cabo dos EC de fase III con pacientes japoneses.
Asimismo, se realizó un estudio de fase IIIb para comparar la eficacia y seguridad de semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg administrados una vez a la semana frente a dulaglutida en dosis de 0.75 mg y 1.5 mg administrados una vez a la semana, respectivamente. También se realizó un EC de fase IIIb con el objetivo de evaluar la eficacia y seguridad de semaglutida como complemento del tratamiento con un inhibidor del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2).
El tratamiento con semaglutida ha mostrado reducciones continuadas, estadísticamente superiores y clínicamente significativas en la HbA1c y en el peso corporal durante un periodo de hasta 2 años, en comparación con placebo y el tratamiento de control activo (sitagliptina, insulina glargina, exenatida de liberación prolongada y dulaglutida).
La edad, el sexo, la raza, la etnicidad, los valores iniciales del índice de masa corporal (IMC) y del peso corporal (kg), la duración de la diabetes mellitus (DM) y la insuficiencia renal no afectaron la eficacia de semaglutida.
Monoterapia
La monoterapia con semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg una vez a la semana durante 30 semanas en comparación con placebo produjo reducciones estadísticamente más significativas de la HbA1c (-1.5 %, -1.6 % frente a 0 %, respectivamente), los niveles de glucosa plasmática en ayunas (GPA) (-2.5 mmol/L, -2.3 mmol/L frente a -0.6 mmol/L, respectivamente) y el peso corporal (-3.7 kg, -4.5 kg frente a -1.0 kg, respectivamente).
La semaglutida frente a sitagliptina, en combinación con 1–2 medicamentos hipoglucemiantes orales (MHO): metformina y/o tiazolidinedionas
El tratamiento con semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg una vez a la semana durante 56 semanas en comparación con sitagliptina resultó en una reducción sostenible y estadísticamente más significativa de los valores de HbA1c (-1.3%, -1.6% frente a -0.5%, respectivamente), GPA (-2.1 mmol/L, -2.6 mmol/L frente a -1.1 mmol/L, respectivamente) y peso corporal (-4.3 kg, -6.1 kg frente a -1.9 kg, respectivamente). El tratamiento con semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg en comparación con sitagliptina demostró una reducción significativa de la presión arterial sistólica (PAS) con respecto al valor inicial de 132.6 mmHg (-5.1 mmHg, -5.6 mmHg frente a -2.3 mmHg, respectivamente). No se observaron cambios en la presión arterial diastólica (PAD).
La semaglutida frente a dulaglutida, ambos en combinación con metformina
El tratamiento con semaglutida en dosis de 0.5 mg en comparación con dulaglutida en dosis de 0.75 mg, ambos una vez a la semana durante 40 semanas, resultó en una reducción sostenible y estadísticamente más significativa de los valores de HbA1c (-1.5 % frente a -1.1 %, respectivamente), GPA (-2.2 mmol/L frente a -1.9 mmol/L, respectivamente) y peso corporal (-4.6 kg frente a -2.3 kg, respectivamente).
El tratamiento con semaglutida en dosis de 1 mg en comparación con dulaglutida en dosis de 1.5 mg, ambos una vez a la semana durante 40 semanas, resultó en una reducción sostenible y estadísticamente más significativa de los valores de HbA1c (-1.8 % frente a -1.4 %, respectivamente), GPA (-2.8 mmol/L frente a -2.2 mmol/L, respectivamente) y peso corporal (-6.5 kg frente a -3.0 kg, respectivamente).
La semaglutida frente a exenatida LP, ambos en combinación con metformina o con metformina y un derivado de sulfonilurea
El tratamiento con semaglutida en dosis de 1 mg una vez a la semana durante 56 semanas en comparación con exenatida LP en dosis de 2.0 mg resultó en una reducción sostenible y estadísticamente más significativa de los valores de HbA1c (-1.5 % frente a -0.9 %, respectivamente), GPA (-2.8 mmol/L frente a -2.0 mmol/L, respectivamente) y peso corporal (-5.6 kg frente a -1.9 kg, respectivamente).
La semaglutida frente a insulina glargina ambos en combinación con 1–2 MHO (monoterapia con metformina o con metformina y un derivado de sulfonilurea)
El tratamiento con semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg una vez a la semana en comparación con insulina glargina durante 30 semanas produjo reducciones estadísticamente más significativas de los valores de la HbA1c (-1.2 %, -1.6 % frente a -0.8 %, respectivamente) y peso corporal (-3.5 kg, -5.2 kg frente a +1.2 kg, respectivamente).
La reducción de la GPA fue estadísticamente más significativa para semaglutida en dosis de 1 mg en comparación con insulina glargina (-2.7 mmol/L frente a - 2.1 mmol/L). No se observó una reducción estadísticamente más significativa en los niveles de GPA con la dosis de 0.5 mg de semaglutida (-2.0 mmol/L frente a -2.1 mmol/L). La proporción de pacientes que presentaron episodios graves o confirmados de hipoglucemia (<3.1 mmol/L) fue significativamente menor con semaglutida en dosis de 0.5 mg (4.4 %) y con semaglutida en dosis de 1 mg (5.6 %) en comparación con insulina glargina (10.6 %)
Un mayor porcentaje de pacientes alcanzó los valores de HbA1c <7 % sin episodios graves o confirmados de hipoglucemia y sin aumento de peso con semaglutida en dosis de 0.5 mg (47 %) y con semaglutida en dosis de 1 mg (64 %) en comparación con insulina glargina (16 %).
La semaglutida frente a placebo, ambos en combinación con insulina basal
El tratamiento con semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg en comparación con placebo durante 30 semanas produjo reducciones estadísticamente más significativas de los valores de la HbA1c (-1.4 %, -1.8 % frente a -0.1 %, respectivamente), GPA (-1.6 mmol/L, -2,4 mmol/L frente a -0.5 mmol/L, respectivamente) y peso corporal (-3.7 kg, -6.4 kg frente a -1.4 kg, respectivamente). La frecuencia de episodios de hipoglucemia grave o confirmada no difirió significativamente entre la semaglutida y el placebo. La proporción de pacientes con la HbA1c ≤8 % en el cribado que notificaron episodios graves o confirmados (<3.1 mmol/L) de hipoglucemia fue mayor con uso de semaglutida en comparación con placebo y comparable en pacientes con la HbA1c >8 % en el cribado.
La semaglutida frente a placebo como complemento del tratamiento con a un inhibidor del SGLT2 (como monoterapia o en combinación con metformina o un derivado de sulfonilurea)
El tratamiento con semaglutida en dosis de 1 mg como complemento del tratamiento con a un inhibidor del SGLT2 (como monoterapia o en combinación con metformina o un derivado de sulfonilurea) en comparación con placebo una vez a la semana durante 30 semanas resultó en una reducción estadísticamente más significativa de los valores de HbA1c (-1.5 % frente a -0.1 %, respectivamente), GPA (-2.2 mmol/L frente a 0 mmol/L, respectivamente) y peso corporal (-4.7 kg frente a -0.9 kg, respectivamente).
Combinación con monoterapia basada en un derivado de sulfonilurea
En la semana 30 de EC (véase la subsección “Evaluación del efecto sobre la SCV”), se analizó un subgrupo de 123 pacientes que recibían monoterapia con un derivado de sulfonilurea. En la semana 30, se observó una reducción del 1.6 % y 1.5 % en los niveles de HbA1c con las dosis de 0.5 mg y 1 mg de semaglutida, respectivamente, mientras que en pacientes que recibían placebo se registró un incremento del 0.1 %.
Combinación con insulina premezclada ±1–2 MHO
En la semana 30 de EC (véase la subsección “Evaluación del efecto sobre la SCV”), se analizó un subgrupo de 867 pacientes que recibían tratamiento con insulina premezclada (en combinación con 2 MHO o sin MHO). En la semana 30, se observó una reducción del 1.3 % y 1.8 % en los niveles de HbA1c con las dosis de 0.5 mg y 1 mg de semaglutida, respectivamente, mientras que en pacientes que recibían placebo se registró una reducción del 0.4 %.
Porcentaje de pacientes que alcanzaron los parámetros objetivos de HbA1c
Hasta el 79 % de los pacientes alcanzaron los objetivos de tratamiento en cuanto a la reducción de los valores de HbA1c <7 %, y la proporción de estos pacientes fue significativamente mayor en el grupo de semaglutida en comparación con los pacientes que recibieron sitagliptina, exenatida LP, insulina glargina, dulaglutida y placebo.
La proporción de pacientes que alcanzaron un valor de HbA1c inferior al 7 % sin episodios graves o confirmados de hipoglucemia y sin aumento de peso fue significativamente mayor en el grupo de semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg (hasta el 66 % y el 74 %, respectivamente) en comparación con los pacientes que recibieron sitagliptina (27 %), exenatida LP (29 %), insulina glargina (16 %), dulaglutida en dosis de 0.75 mg (44 %) y dulaglutida en dosis de 1.5 mg (58 %).
Peso corporal
La monoterapia con 1 mg de semaglutida o el tratamiento en combinación con 1–2 medicamentos resultó en una reducción estadísticamente mayor del peso corporal (con una pérdida de hasta 6.5 kg) en comparación con el tratamiento con placebo, sitagliptina, exenatida LP, insulina glargina o dulaglutida. La reducción del peso se mantuvo durante 2 años.
Tras un año de tratamiento, un mayor porcentaje de pacientes alcanzó pérdidas de peso de ≥5 % y ≥10 % con 0.5 mg (46 % y 13 %, respectivamente) y 1 mg de semaglutida (hasta 62 % y 24 %), en comparación con los pacientes tratados con los medicamentos activos de referencia sitagliptina y exenatida LP (hasta 18 % y 4 %, respectivamente).
En el EC de 40 semanas, más pacientes alcanzaron pérdidas de peso de ≥5 % y ≥10 % con 0.5 mg de semaglutida (44 % y 14 %) en comparación con 0.75 mg de dulaglutida (23 % y 3 %). Las pérdidas de peso de ≥5 % y ≥10 % fueron alcanzadas por un mayor número de pacientes tratados con 1 mg de semaglutida (hasta 63 % y 27 %) frente a 1.5 mg de dulaglutida (30 % y 8 %).
En el EC CV, un mayor número de pacientes alcanzó reducciones de peso de ≥5 % y ≥10 % con 0.5 mg de semaglutida (36 % y 13 %) y 1 mg (47 % y 20 %) en comparación con 0.5 mg (18 % y 6 %) y 1 mg de placebo (19 % y 7 %).
GPA y aumentos postprandiales de la concentración de glucosa
Durante las tres comidas diarias, la semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg mostró una reducción significativa de la concentración de GPA hasta 2.8 mmol/L y una disminución del aumento posprandial de la concentración de glucosa hasta 1.2 mmol/L (diferencia entre los valores antes y después de las comidas, obtenida tras tres comidas) (para más información, véase la sección “Farmacodinámica”).
Función de las células beta pancreáticas y resistencia a la insulina
Durante el tratamiento con semaglutida en dosis de 0.5 mg y 1 mg se observó una mejora de la función de las células beta pancreáticas y una reducción de la resistencia a la insulina, como lo demuestra la evaluación de los modelos homeostáticos de la función de células beta pancreáticas (HOMA-B) y la resistencia a la insulina (HOMA-IR) (para más información, véase la sección “Farmacodinámica”).
Lípidos
Durante el EC de semaglutida se observó una mejora en el perfil lipídico en ayunas, principalmente en el grupo de pacientes que recibieron 1 mg (para más información, véase la sección “Farmacodinámica”).
Evaluación del efecto sobre la SCV
Un total de 3,297 pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y alto riesgo cardiovascular fueron aleatorizados en un estudio clínico doble ciego de 104 semanas de duración para recibir la semaglutida (0.5 mg o 1 mg) una vez a la semana o el placebo (0.5 mg o 1 mg), ambos añadidos al tratamiento estándar para las enfermedades CV durante los siguientes dos años.
El tratamiento con semaglutida resultó en una reducción del 26 % de un riesgo del objetivo compuesto primario, que incluyó la muerte por patología CV, el infarto de miocardio sin desenlace mortal y el accidente cerebrovascular sin desenlace mortal. Esto se debió principalmente a una reducción significativa de la incidencia de accidente cerebrovascular sin desenlace mortal (39 %) y a una reducción no significativa de la incidencia de infarto de miocardio sin desenlace mortal (26 %), pero sin cambios en la incidencia de muerte por patología CV.
El riesgo de revascularización del miocardio o de las arterias periféricas disminuyó significativamente, mientras que el riesgo de angina inestable que requirió hospitalización y el riesgo de hospitalización por insuficiencia cardiaca disminuyeron ligeramente. Los resultados microcirculatorios incluyeron 158 casos nuevos o agravados de nefropatía. El riesgo relativo con respecto al tiempo hasta la nefropatía (nuevos casos de macroalbuminuria persistente, duplicación persistente de la concentración de creatinina sérica, necesidad de tratamiento renal sustitutivo continuo y muerte por enfermedad renal) fue de 0.64.
Además del tratamiento estándar de las ECV, el tratamiento con semaglutida (0.5 mg y 1 mg) en comparación con placebo (0.5 mg y 1 mg) durante 104 semanas resultó en una reducción significativa y sostenida de los niveles de HbA1c (-1.1 % y -1.4 % frente a -0.4 % и -0.4 %, respectivamente).
Presión arterial
Se observó una reducción significativa de la presión arterial sistólica media con el uso de 0.5 mg de semaglutida (3.5-5.1 mmHg) y 1 mg de semaglutida (5.4-7.3 mmHg) en combinación con MHO o insulina basal. No se registraron diferencias significativas en los valores de presión arterial diastólica entre la semaglutida y los comparadores.
El inyector es una pluma jeringa desechable precargada para inyecciones múltiples (en adelante, la pluma jeringa) que contiene un agente hipoglucemiante, análogo del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), semaglutida.